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El mejor momento
para prepararse
es antes.
Guatemala está expuesta a sismos, erupciones, huracanes y deslizamientos. La diferencia entre una emergencia y una tragedia casi siempre se decide meses antes.
Sistema de alerta institucional
Cuatro niveles que definen qué recursos se movilizan y qué se le pide a la población.
Verde
Operación normal. Monitoreo permanente y mantenimiento de las capacidades de respuesta.
Amarilla
Amenaza identificada. Se refuerzan turnos, se revisan insumos y se avisa a las delegaciones de la zona.
Naranja
Evento probable o en desarrollo. Equipos preposicionados y coordinación activa con CONRED.
Roja
Emergencia declarada. Movilización nacional de recursos y activación del centro de operaciones.
El nivel vigente aparece siempre en la barra superior del sitio, en todas las páginas.
La mochila de emergencia
Una por familia, en un lugar accesible y conocido por todos. Revisala cada seis meses.
- Agua para tres días y alimentos que no se echen a perder
- Botiquín, medicamentos personales y copia de recetas
- Linterna, radio a pilas y pilas de repuesto
- Copia de documentos en bolsa plástica sellada
- Dinero en efectivo en billetes pequeños
- Silbato, ropa de cambio y una manta
- Cargador portátil y una lista de teléfonos en papel
Ante un sismo
Agachate, cubrite la cabeza y el cuello, y agarrate de algo firme. Alejate de ventanas y de objetos que puedan caer. Si estás en cama, quedate ahí y protegete la cabeza con la almohada.
No corrás hacia las gradas ni uses el ascensor. La mayoría de las lesiones ocurren al intentar salir durante el movimiento.
Revisá si hay heridos antes de moverte del lugar. Cerrá las llaves de gas y el paso de agua. No encendás fósforos ni interruptores si sentís olor a gas.
Esperá réplicas: casi siempre las hay. Salí con calzado cerrado y mantenete alejado de muros, postes y estructuras dañadas.
No gritá si no es necesario: agota y hace tragar polvo. Golpeá algo metálico de forma rítmica y usá el silbato. Cubrite la boca con tela para no respirar polvo.
Ante lluvias e inundación
- Limpiá desagües y canaletas antes de la temporadaLa mayoría de las inundaciones domésticas empiezan por un drenaje tapado.
- Identificá la ruta de evacuación de tu comunidadHacia una zona alta, no hacia el río. Acordala con tu familia.
- Nunca cruces una corriente de aguaNi a pie ni en vehículo. Treinta centímetros bastan para arrastrar un carro.
- Cortá la energía si el agua entra a la casaDesde el flipón general, con las manos secas y parado sobre algo seco.
- Atención a los deslizamientosSi escuchás crujidos, ves grietas nuevas o el agua sale turbia de la ladera, evacuá de inmediato.
Ante caída de ceniza
La ceniza volcánica no es polvo: es vidrio pulverizado. Irrita ojos y vías respiratorias y daña motores.
- Cerrá puertas, ventanas y ductos de ventilación
- Usá mascarilla y lentes cerrados si tenés que salir
- Barré el techo con cuidado: acumulada y mojada, la ceniza pesa mucho y puede colapsarlo
- Cubrí el tanque de agua y no manejés si no es indispensable
Trabajo con comunidades
Análisis de vulnerabilidad
Con la comunidad, se mapean amenazas, capacidades y rutas seguras antes de que ocurra el evento.
Comités locales
Formación de comités comunitarios de respuesta con equipamiento básico y planes de evacuación propios.
Simulacros
Ejercicios periódicos en escuelas, empresas y comunidades para que el plan se convierta en reflejo.
Un simulacro cuesta menos que un rescate.
Llevamos el programa de preparación a tu escuela, empresa o comunidad.